El Coaching, y en especial el Coaching Ontológico, busca resignificar el Ser que está detrás de la acción, de forma que pueda, a partir de ahí, generar nuevas acciones que le estaban vedadas, o no le aparecían como posibles.
De alguna forma, lo que he llamado Coaching Urbano busca lo mismo. Darle un nuevo significado a un territorio, un espacio urbano o algún elemento con el cual interactuamos los habitantes de la ciudad, y desde ahí, generar nuevas posibilidades para la convivencia, el desarrollo y la expansión de posibilidades de los habitantes de ese territorio.
El video que presento a continuación es una muestra de eso. Genera dos cosas... la resignificación como uso alternativo a algo ya conocido (en realidad es el mismo uso, pero con una raíz ontológica de interacción distinta... el ser que sube la escala deja de ser sólo una persona subiendo escalas) y por otra parte genera una práctica corporal que no aparecía como posible al observador común.
Vean el video y entenderán de lo que hablo...
Qué aspectos de nuestra ciudad, de nuestras prácticas cotidianas tienen escondida la posibilidad de transformarse en nuevos posibles usos?... lo más probable que esté lleno de espacios que sólo necesitan un poco de creatividad para salir de esa invisibilidad y transformarse en un elemento de Coaching Urbano.





¡Extraordinario!